
En Alemania, algunos cazadores y cocineros proponen combatir la proliferación de mapaches convirtiéndolos en una opción gastronómica. Estos animales, originarios de Norteamérica, están catalogados como especie invasora porque amenazan a las especies autóctonas. Su carne ya se sirve en algunos restaurantes del país.
El país alberga más de 1,3 millones de mapaches, según el canal MDR. El cazador y especialista en gestión de la fauna Ulrich Pfeffer advierte que se alimentan de crías de especies locales y considera necesario abatir a al menos un millón anual, frente a los 284.220 cazados en 2025.
La opción de llevarlos a la mesa exige trabajo: un adulto aporta como máximo dos kilos de carne, cuya preparación resulta compleja por su dureza y alto contenido de colágeno. Además, los ejemplares deben pasar controles veterinarios de triquina antes del consumo.
En el restaurante Lindeneck, en Weimar, en el centro de Alemania, el chef Steffen Haassengier prepara muslos de mapache con salsa de vino tinto, arándanos rojos, col morada y bolas de patata. La idea surgió después de que uno de estos animales se le acercara mientras pescaba: intrigado por su sabor, pidió un ejemplar abatido a un cazador. «Quedé fascinado», contó el cocinero, que, en realidad, es vegetariano.
La propuesta también incluye otras especies invasoras, en una degustación celebrada en la localidad de Gingen, al suroeste de Alemania, se ofrecieron platos de ganso canadiense y brochetas de nutria marinada en leche de coco, pasta de maní y salsa de soja.Según el Frankfurter Allgemeine Zeitung (FAZ), un plato principal de mapache con guarnición podría costar unos 40 euros, y el especialista en carnes Oliver Schendzielorz prevé que aparecerá con mayor frecuencia en los menús en dos o tres años.
Mientras tanto, ciertos partidos políticos y organizaciones animalistas defienden la captura y esterilización como medios para frenar la reproducción.
T/RT