Durante décadas las Pirámides de Guiza, localizadas en Egipto se han recorrido en lomos de camellos o en carruaje de caballos. Sin embargo, un nuevo proyecto en marcha podría permitir un traslado en buses eléctricos, con el objetivo de reducir el impacto ambiental.

Además, la estrategia busca modernizar las visitas y responder a años de denuncias por el maltrato animal, usado como medio de transporte de turistas. Investigaciones de protección animal han documentado casos de camellos y caballos sometidos a largas horas de jornada de trabajo a temperaturas extremas.

Esta ssituación durante años conlleva a desnutrición, agotamiento y falta de atención veterinaria. Es por ello, que las denuncias impulsaron una fuerte presión internacional para cambiar el modelo de transporte turístico.

El proyecto de buses eléctricos, alcanza los 51 millones de dólares, que además incluye, un nuevo centro de visitantes, restauración de tumbas y venta de entradas digitales. Sin embargo, esta iniciativa para algunos significa perder una tradición centenaria, mientras que para otros comienza una nueva etapa de un sitio arqueológico qué busca combinar patrimonio, sostenibilidad y respeto por los animales.

T/IG