El Servicio Geológico Colombiano (SGC) elevó este sábado de amarillo a naranja el estado de alerta del volcán Puracé, ubicado en el departamento del Cauca, al suroeste, debido a un incremento histórico en su actividad telúrica y en la emisión de gases contaminantes.

La medida responde a un notable incremento en la energía sísmica y a variaciones extremas en las emisiones de gases y cenizas, las cuales han alcanzado niveles nunca antes registrados desde que comenzó el monitoreo oficial en la región.

La directora de Geoamenazas del SGC, Nathalia Contreras, explicó que esta modificación en el nivel de alerta advierte sobre una mayor probabilidad de que ocurra una erupción de gran magnitud en comparación con los eventos de menor escala observados durante las últimas semanas.

«Aunque no sabemos si ocurrirá, debemos estar preparados», enfatizó la funcionaria, haciendo un llamado a la prevención activa de las comunidades locales.

De acuerdo con los reportes emitidos por el Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Popayán, este comportamiento anómalo se ha intensificado desde el pasado 20 de julio. Los científicos han registrado densas columnas de gas y ceniza que se elevan hasta los 3.400 metros sobre la cima de la estructura geológica, acompañadas por una alta concentración de dióxido de azufre y dióxido de carbono.

Ante el peligro inminente, el coordinador del observatorio regional, Jaime Raigosa, instó a los habitantes y visitantes a evitar las zonas altas de los volcanes Puracé, Piocollo y Curiquinga. El especialista advirtió que la expulsión súbita de material piroclástico y gases tóxicos representa un riesgo directo para la vida.

El volcán Puracé forma parte de la cadena volcánica de los Coconucos y se localiza a solo 27 kilómetros de la ciudad de Popayán. Si bien su última erupción significativa data de marzo de 1977, el complejo geológico ha mostrado una reactivación paulatina desde el año 2021, lo que mantiene en alerta a los organismos de gestión de riesgo del país.

Este monitoreo constante evoca la mayor tragedia natural de Colombia, ocurrida el 13 de noviembre de 1985, cuando la erupción del volcán Nevado del Ruiz provocó una avalancha que borró del mapa a Armero, un próspero pueblo del centro del país, causando la muerte de más de 23.000 de sus 25.000 habitantes.

T| TELESUR