
Precipitaciones superiores a los 70 milímetros azotaron Hong Kong, hacia el sureste de China, en las últimas horas, lo que llevó a la activación de la advertencia máxima de alerta máxima, conocida como «señal negra» de tormenta.
Según los centros meteorológicos locales, el sistema de lluvias podría continuar durante las próximas 24 horas. A raíz del último reporte sobre áreas anegadas y zonas vulnerables, las autoridades decidieron suspender las clases e interrumpir la mayoría de los servicios públicos.
Expertos indicaron que el fenómeno es consecuencia de una conjunción entre el monzón estacional y disturbios atmosféricos, aunque señalan que este tipo de episodios es habitual durante la estación veraniega.
El temporal ha afectado significativamente el sistema de transporte, generando interrupciones en trenes, autobuses y demás medios terrestres, aéreos y marítimos; varios vehículos quedaron atascados debido a las condiciones extremas.
En respuesta a la emergencia, se desplegaron brigadas de rescate para recuperar automóviles atrapados y despejar las vías bloqueadas.
El departamento responsable del drenaje urbano activó equipos de bombeo y cuadrillas especializadas, con el objetivo de controlar los estragos provocados por el evento climático.
T/Telesur

