La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA-TCP) ha realizado un contundente rechazo a las recientes sanciones impuestas por Estados Unidos a 16 funcionarios venezolanos, acusando a Washington de violar derechos humanos y de interferir en la soberanía de la nación suramericana. En un comunicado oficial difundido a través de la red social X, el bloque regional expresó su firme condena a lo que considera un nuevo ataque contra la paz y la estabilidad de América Latina y el Caribe.

Las sanciones, anunciadas por el Departamento del Tesoro de EE. UU., están dirigidas a altos funcionarios del gobierno de Nicolás Maduro, incluyendo miembros del Consejo Nacional Electoral (CNE) y del Tribunal Supremo de Justicia. Según el gobierno estadounidense, estas medidas se justifican por la supuesta obstrucción de un proceso electoral justo y transparente, argumentando que los sancionados actuaron en complicidad con un régimen que ha sido acusado de corrupción y violaciones de derechos humanos.

La ALBA-TCP ha instado a los gobiernos de la región a rechazar estas medidas coercitivas unilaterales y a promover el respeto por la autodeterminación de los pueblos. En su comunicado, la alianza subrayó que las sanciones no solo afectan a los individuos sancionados, sino que también desestabilizan la economía y la política de Venezuela, exacerbando la crisis humanitaria que enfrenta el país.

En este contexto, el gobierno venezolano ha calificado las sanciones como un «nuevo crimen de agresión» por parte de EE. UU., y ha reiterado su compromiso de defender la soberanía nacional frente a lo que considera ataques sistemáticos destinados a debilitar la institucionalidad del país.