
Al menos siete personas murieron este domingo durante el masivo ataque ucraniano con drones y misiles contra la región de Moscú y en la región de Bélgorod, sur de Rusia, según informaron las autoridades locales.
En total, las defensas antiaéreas rusas derribaron más de 150 drones en nueve distritos de Bélgorod, que limita con el Donbás y está bañada por el mar de Azov.
Mientras, en la región de Moscú las baterías antiaéreas abatieron 187 drones, según el gobernador, Andréi Vorobiov.
Los drones ucranianos también alcanzaron un almacén de comercio electrónico de la compañía Wildberries, según los canales de Telegram, el más grande de Rusia con unos 200.000 metros cuadrados de superficie.
La compañía confirmó el ataque ocurrido en la ciudad de Podolsk, que se encuentra a 36 kilómetros del centro de Moscú, pero añadió que todo el personal fue evacuado a tiempo.
Por su parte, el Ejército ruso alcanzó este domingo dos factorías militares en Kiev, una que fabricaba componentes para misiles y otra de piezas para drones de asalto, según informó el Ministerio de Defensa de Rusia.