
África reiteró su exigencia de reformar el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para obtener dos puestos permanentes con plenos derechos, incluido el veto, y cinco asientos no permanentes. Su demanda quedó recogida en el «Documento de Trípoli 2026», adoptado por el Comité de los Diez (C-10) de la Unión Africana durante su 14 reunión ministerial, celebrada en la capital libia.
El ministerio de Asuntos Exteriores de Libia informó que el encuentro concluyó el domingo con la ratificación de la posición común africana. El objetivo es poner fin a lo que los países del continente consideran una injusticia histórica y garantizar una participación equitativa en la toma de decisiones internacionales.
En esta reunión del C-10, participaron ministros y representantes de los 10 países que integran el comité, así como los copresidentes de las Negociaciones Intergubernamentales sobre la reforma del Consejo de Seguridad.
Consolidación de una postura histórica
El documento reafirmó los principios del Consenso de Ezulwini y la Declaración de Sirte, adoptados en 2005 y considerados la base de la postura africana. Ambos acuerdos establecen que el continente debe contar con dos miembros permanentes con todos los privilegios correspondientes y aumentar de tres a cinco los puestos no permanentes.
La Unión Africana, además, reclama conservar la facultad de seleccionar a los candidatos africanos para ocupar esos asientos. Con ello, busca garantizar que la representación del continente responda a sus propios criterios y prioridades. El C-10 está integrado por Libia, Argelia, Congo, Guinea Ecuatorial, Kenia, Namibia, Senegal, Sierra Leona, Uganda y Zambia. Sierra Leona coordina sus labores desde la creación del comité, en 2005.
Desequilibrios en la gobernanza global
El Documento de Trípoli plantea reforzar la coordinación entre los países africanos e intensificar los contactos con los Estados que tienen mayor influencia en las negociaciones. La iniciativa busca ampliar el respaldo internacional a la reforma y establecer mecanismos de seguimiento que permitan mantener consultas regulares entre los miembros del comité.
En una rueda de prensa conjunta, el encargado de gestionar los asuntos del ministerio de Asuntos Exteriores de Libia, Taher Al-Baour, y el ministro de Exteriores de Sierra Leona y coordinador del C-10, Timothy Musa Kabba, defendieron la continuidad de los esfuerzos diplomáticos para aumentar la presencia africana en las instituciones internacionales. Ambos señalaron que la reforma debe corregir los desequilibrios en la representación geográfica y dar al continente mayor peso en las decisiones sobre seguridad y estabilidad internacionales.
Estrategia diplomática
El Consejo de Seguridad está compuesto por 15 miembros: cinco permanentes con derecho a veto y 10 no permanentes. África no cuenta con representación permanente y ocupa tres de los asientos rotatorios durante 2026, a través de Somalia, Liberia y la República Democrática del Congo. Para los países africanos, esta estructura no refleja las transformaciones políticas y demográficas del mundo ni la participación del continente en los asuntos que aborda el Consejo.
T| Telesur

