El actor mexicano García Bernal, de 47 años, quien recibió la medalla de la Orden de las Artes y las Letras otorgada por el ministerio de Cultura de Francia, recordó sus lejanas raíces francesas llevadas hasta México en el siglo XIX por su tatarabuelo Jose Lamarque, de cuya existencia nunca había hablado.

Desde el salto internacional que representó el estreno en 2000 de la película Amores Perros, de su compatriota Alejandro González Iñárritu, en el Festival de Cine de Cannes, hasta películas como La ciencia de los sueños (2006) del francés Michel Gondry, por lo que el país euopeo ha jugado un papel esencial en la carrera de García Bernal.

Para el actor, esta medalla “también es un reconocimiento a sentir que uno no está solo en la lucha”, porque “más que nunca necesitamos ahora una sociedad crítica” a la que puede contribuir el cine de ambos lados del Atlántico, señaló.

Frente a una hegemonía del cine estadounidense, destacó que «las cinematografías de América Latina y Europa deben unirse en un diálogo entre esos dos continentes» debido a que comparten «ciertos principios éticos básicos» como la defensa del migrante, afirmó, durante el reconocimiento.

En este sentido manifestó que durante su trayectoria ha vivido momentos esenciales de películas europeas que han funcionado bien en territorio latino y viceversa, lo que promueven nuevos parámetros, donde se abre u mundo de oportunidades y nuevos pensamientos.

García Bernal da vida actualmente al explorador portugués Fernando de Magallanes en la película Magellan del cineasta filipino Lav Diaz, estrenada en el último Festival de Cannes. También protagoniza el drama de ciencia ficción Un final diferente, del director italiano Piero Messina.

Sin embargo, continúa trabajando en Canada Films y Ambulante, los proyectos que inició hace dos décadas con su amigo y compatriota Diego Luna para impulsar la producción y difusión de documentales como instrumento de transformación social.

T/Agencias