
Según informes publicados este sábado, cientos de manifestantes de organizaciones como la Campaña para el Desarme Nuclear (CND, por sus siglas en inglés), la coalición Stop the War y Fairford Action se concentraron frente a la base aérea para exigir el fin del uso de instalaciones militares británicas en las operaciones estadounidenses contra Irán.
Los activistas sostuvieron que el papel del país europeo va más allá del respaldo político, al proporcionar infraestructura militar para estas operaciones. Las protestas se intensificaron después de que un bombardero estadounidense B-1, desplegado en la base aérea de RAF Fairford (acrónimo inglés de Royal Air Force Fairford), realizara un ataque contra Irán en julio. La CND señaló que los grandes bombarderos estadounidenses estacionados en esta base han participado en ataques contra territorio iraní, mientras que el Gobierno británico sostiene que el uso autorizado de sus bases por parte de EEUU responde a operaciones de carácter defensivo.
En un documental difundido en el canal de YouTube Stop Bombing Iran, Chris Nineham, el vicepresidente de Stop the War, describió la base de Fairford como una “plataforma de lanzamiento de muerte y destrucción” y afirmó que permitir que los mayores bombarderos estadounidenses despeguen desde Fairford supone una participación británica en la guerra contra Irán.
Otros activistas, entre ellos Maryam Eslamdust, secretaria general del sindicato de trabajadores del transporte del Reino Unido, exigieron que Londres retire la autorización para el uso de sus bases y rechazó que puedan justificarse como meramente defensivas las operaciones realizadas desde territorio británico.
Los manifestantes también relacionaron el uso de Fairford con los ataques estadounidenses contra infraestructuras iraníes. Entre los objetivos denunciados figuran puentes, instalaciones energéticas y otras infraestructuras civiles. Uno de los casos destacados es el ataque contra la escuela primaria Shayare Tayebe, en Minab, donde murieron más de 160 personas, entre ellas 120 escolares.
A este respecto, la Comisión Internacional de Investigación Independiente de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) señaló recientemente que existen “motivos razonables” para considerar que Estados Unidos cometió crímenes de guerra en los ataques contra una escuela de Minab y un complejo deportivo de Lamerd, en los que murieron numerosos civiles, incluidos niños.
Los activistas advirtieron además de que la utilización de bases británicas para operaciones estadounidenses podría exponer a Londres a cuestionamientos jurídicos si se aprueba que se trata de crímenes de guerra. A su juicio, permitir el despegue de bombarderos desde territorio británico no presenta al Reino Unido como un simple observador del conflicto.
T/HispanTV

