
El reverendo bautista Jesse Jackson, líder central en la lucha por la justicia social en Estados Unidos y referente global de la diplomacia popular, falleció este martes 17 de febrero de 2026 a los 84 años.
Su familia confirmó la noticia a través de un comunicado, donde resaltaron que el líder partió en paz y rodeado de sus seres queridos. El deceso genera un profundo impacto internacional, pues Jackson dedicó más de cinco décadas a defender a los oprimidos, los marginados y a quienes carecían de voz en los sistemas de poder.
Fue heredero directo del movimiento que lideró Martin Luther King Jr., con quien colaboró estrechamente hasta el momento de su asesinato, por lo que se consideró una figura trascendental en la transformación de la política estadounidense.
Sus campañas presidenciales de 1984 y 1988 rompieron barreras raciales y sentaron las bases para que, décadas más tarde, un líder afrodescendiente alcanzara la Casa Blanca. Su oratoria y su capacidad para movilizar a la «Coalición Arcoíris» inspiraron a millones de personas a creer en la igualdad real y en la participación política de las minorías.
Un legado de solidaridad
El liderazgo de Jesse Jackson trascendió las fronteras de Norteamérica para abrazar las luchas de liberación en todo el mundo. Su compromiso internacionalista lo llevó a enfrentar activamente el régimen del apartheid en Sudáfrica, convirtiéndose en un aliado fundamental para las naciones africanas en su búsqueda de justicia.Jackson entendió que la lucha por los derechos civiles en su país estaba intrínsecamente ligada a la resistencia de los pueblos del Sur contra la opresión y el colonialismo.
Defensor incansable de la justicia y la diversidad
Más allá de su activismo racial, Jackson abrazó la defensa de las minorías latinas y la comunidad LGBTQ+ como pilares fundamentales de su prédica política. Su visión integradora buscaba la unidad de todos los sectores excluidos bajo una misma bandera de dignidad humana.
La ciudad de Chicago recibirá los restos del líder para un homenaje fúnebre que promete ser un encuentro de movimientos sociales de todo el planeta. El legado de Jesse Jackson sobrevive en cada lucha por la equidad y en la convicción de que la paz solo es posible a través de la justicia social.
T/Agencias

