La abogada Carrie Goldberg advierte sobre el creciente riesgo de la pornografía deepfake, un fenómeno que puede afectar a cualquier persona en la era de la inteligencia artificial (IA).

A pesar de que la pornografía de venganza ha existido desde el inicio de Internet, las herramientas de IA permiten que incluso quienes nunca han compartido imágenes desnudas sean víctimas, al superponer rostros en cuerpos desnudos.

En el último año, figuras públicas como Taylor Swift y Alexandria Ocasio-Cortez, así como adolescentes, han sido blanco de estas imágenes no consensuadas. Goldberg, directora de C.A. Goldberg Law, destaca que enfrentar esta situación puede ser aterrador para las víctimas, especialmente para los jóvenes.

Goldberg recomienda que las víctimas hagan capturas de pantalla como primer paso para documentar el acoso antes de intentar eliminar las imágenes.

También sugiere utilizar formularios proporcionados por plataformas como Google y Meta para solicitar la eliminación de contenido explícito.

A nivel legislativo, un grupo bipartidista de senadores ha propuesto un proyecto de ley para tipificar como delito la publicación de deepfakes sexuales y exigir a las plataformas su eliminación previa notificación a las víctimas.

Sin embargo, las víctimas aún deben navegar por un mosaico de leyes estatales, ya que no todos los lugares cuentan con regulaciones específicas contra este tipo de acoso.

Goldberg concluye con un mensaje claro: “No sean una escoria e intenten robar la imagen de una persona y utilizarla para humillarla”.