Las intensas lluvias que afectan desde la semana pasada al estado brasileño de Rio Grande do Sul obligaron a más de 1.100 personas a abandonar sus hogares, mientras los daños hasta hoy alcanzan a 194 municipios.

De acuerdo con el más reciente balance de la Defensa Civil estadual, 728 personas permanecen en refugios habilitados en 13 municipios y otras 419 fueron desalojadas y se encuentran en casas de familiares o amigos en 35 ciudades.

Las precipitaciones provocaron inundaciones de viviendas, deslizamientos de tierra, puentes sumergidos, carreteras bloqueadas e interrupciones en el suministro de agua y energía eléctrica en diferentes regiones del estado, fronterizo con Uruguay y Argentina.

El Valle del Taquari concentra la mayor parte de los damnificados. Solo el municipio de Lajeado alberga 373 personas en refugios públicos, mientras otras localidades de la región, como Cruzeiro do Sul, Muçum, Estrela, Encantado y Arroio do Meio, también registran decenas de evacuados.

Según la plataforma ClimaRS, del Gobierno estadual, los ríos Taquari y Caí continúan por encima del nivel de inundación. Aunque el caudal del Taquari comenzó a descender en los tramos superiores de la cuenca, la crecida avanza aguas abajo y mantiene el nivel del río en aumento en el municipio de Taquari.

Las autoridades prevén que esa masa de agua llegue en los próximos días al lago Guaíba, en Porto Alegre, donde el nivel permanece en ascenso y podría alcanzar la cota de alerta entre el viernes y el sábado, con riesgo de inundaciones en zonas ribereñas e islas de la capital estadual, citó el portal Brasil de Fato.

Los servicios meteorológicos pronostican una disminución de la inestabilidad desde la tarde de este jueves y condiciones más estables para el fin de semana.

T|PRENSA LATINA