
La Comisión Europea confirmó la retirada del subsidio por dos millones de euros concedida a la Fundación La Biennale di Venezia, una decisión que abre un nuevo frente de tensión entre Bruselas y una de las instituciones culturales más emblemáticas de Italia.
La medida, adoptada por la Agencia Ejecutiva Europea de Educación y Cultura (Eacea) tras una evaluación jurídica y a propuesta de la Comisión, está vinculada a la polémica participación de Rusia en la Bienal de Arte de Venecia de 2026.
Bruselas sostiene que los proyectos culturales financiados con fondos europeos deben promover los valores democráticos, el diálogo, la diversidad y la libertad de expresión, principios que, a su juicio, no se respetan en la Rusia actual. Con ese argumento, el Ejecutivo comunitario ha justificado la retirada de la financiación
El origen de la polémica
Los hechos se remontan al regreso de Rusia a la Bienal de Venecia, por primera vez desde la invasión de Ucrania en 2022. El pabellón ruso, propiedad del Estado ruso, alberga el proyecto performativo y musical El árbol está enraizado en el cielo, creado por medio centenar de artistas seleccionados por las autoridades de Moscú. Aunque permanece cerrado al público, la instalación puede verse desde el exterior a través de una gran pantalla.
La participación rusa desató las protestas de Ucrania y de numerosos artistas, comisarios y representantes del mundo de la cultura, que acusaron a Moscú de utilizar la Bienal como herramienta de propaganda y de «guerra híbrida». Kiev también cuestionó los presuntos vínculos de la comisaria del pabellón con la industria militar rusa.
En los últimos meses, la Comisión Europea ya había advertido a la Fundación La Biennale di Venezia de que mantener la participación rusa podía poner en riesgo la financiación comunitaria. Tras considerar insuficientes las explicaciones de la institución, Bruselas ha decidido retirar definitivamente la ayuda.
T/Agencias

