Javier Milei se puso a contramano de la selección y, tras el triunfo ante Inglaterra, tildó de “patrioterismo barato y berreta” la alusión al reclamo por la soberanía de las Islas Malvinas, que fue visibilizado por los jugadores ante millones de espectadores de todo el mundo.

Tras su triunfo ante la selección inglesa en el marco del Mundial 2026, los jugadores del combinado argentino decidieron llevar el reclamo por la soberanía de las Islas Malvinas a la cancha, visibilizándolo ante millones de espectadores en todo el mundo.

Se trata de un espaldarazo histórico para una causa atravesada por una guerra que derivó en la muerte de centenares de argentinos, que en condiciones normales sería aprovechada por el Estado Nacional para impulsar el reclamo a nivel internacional.

En este contexto, y como ya había hecho en oportunidades anteriores, en cuanto se conoció el resultado el presidente Javier Milei llamó a distintos medios para montarse en el triunfo de la selección. Sin embargo, decidió ir a contramano del equipo y todos los hinchas que sumaron la consigna a los festejos.

En diálogo con Radio Mitre, remarcó que “es un partido de fútbol, hay que entender eso” y cuestionó el mensaje de la selección: “No hay que caer en slogans berretas, populistas, nacionalistas rancios“. “No hay que mezclar la hacienda”, insistió, “en eso fue muy claro Scaloni, fueron muy claros los excombatientes. No mezclemos las cosas”.

Luego fue incluso más allá y lanzó: “Las Malvinas se recuperan con diplomacia sabia y no con gestos de patrioterismo baratos, berretas”. “Si eso uno lo llevara al plano internacional sería de verdaderamente de características pobres y muy malas“, agregó.

Tras las insólitas declaraciones, en otro reportaje (en este caso para El Observador) decidió matizar sus críticas y comentó que “es un sentimiento que está dentro de todos los argentinos y es perfectamente válido y lícito que ellos se quieran expresar y lo hagan”.

“Son cosas distintas, si empezamos a mezclar nos vamos a equivocar complicado. El tema es quién comete el error, en una posición de responsabilidad ciertos errores son inadmisibles porque podrían tener consecuencias muy negativas“, afirmó.

Lo llamativo de su declaración es que evitó apoyar explícitamente el mensaje de los jugadores y aludió a su responsabilidad como presidente, algo insólito si se tiene en cuenta que en varias oportunidades se ha defendido de escándalos por sus dichos asegurando que los había pronunciado como ciudadano, y no como mandatario.

T/Agencias