El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, confirmó de manera categórica que la República Islámica no iniciará ninguna negociación orientada a un acuerdo final si continúan las amenazas y las presiones por parte del Gobierno de Estados Unidos en su contra.

​A través de su cuenta oficial en la red social X, el jefe de la diplomacia iraní explicó que el artículo 13 del Memorando de Entendimiento pactado previamente con Washington es perfectamente claro y explícito respecto al veto de las tácticas de coacción. 

«Ni nuestro pueblo ni nuestras valientes fuerzas armadas se dejan intimidar por las amenazas», aseguró con firmeza el canciller.

​Igualmente, Araghchi hizo alusión a la coyuntura histórica que atraviesa la nación en medio de las monumentales exequias del Líder Supremo, resaltando que «millones de queridos iraníes se reunieron en unidad y solidaridad para honrar al líder mártir y su legado inmortal».

En ese mismo contexto de rechazo a la postura de la Casa Blanca, el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Mohammad Bagher Zolghadr, reaccionó con dureza y describió a Donald Trump como «el presidente estadounidense delirante que hoy amenazó a 91 millones de iraníes».

​Zolghadr insistió en que la idiosincrasia y la soberanía de su país no cederán ante presiones externas, enfatizando que los ciudadanos iraníes no asimilan el lenguaje de la intimidación.

En consecuencia, el alto funcionario le exigió a Trump dirigirse al pueblo de Irán con estricto respeto, advirtiendo que, de lo contrario, la República Islámica se verá obligada a emitir una respuesta contundente «en otro idioma».

​Estas firmes y decisivas posturas por parte de las autoridades de Teherán tienen lugar inmediatamente después de las más recientes declaraciones del jefe de la Casa Blanca.

En una comparecencia pública, Donald Trump afirmó sorpresivamente que «prefiere llegar a un acuerdo con Irán» argumentando que, supuestamente, «no quiere perjudicar a 91 millones de personas».

T/Telesur