
Gobiernos de Luxemburgo y Bélgica despacharon un cargamento de asistencia humanitaria compuesto por equipos de refugio temporal y generadores de energía eléctrica, con el propósito de cooperar en las labores de atención integral tras los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que afectaron el territorio nacional el pasado 24 de junio.
El vice primer ministro de Luxemburgo, Xavier Bettel, notificó que el traslado logístico se ejecutó mediante una aeronave militar A400M, bajo los canales operativos de la Comisión de la Unión Europea de Protección Civil y Ayuda Humanitaria.
El funcionario europeo precisó que los insumos técnicos se destinarán de forma directa al auxilio de las poblaciones civiles que registraron los mayores daños estructurales por los sismos.
Por su parte, el gobierno belga activó su mecanismo de respuesta rápida B-Fast para proveer el material de albergue de emergencia y aportar especialistas en materia de gestión de crisis, con el fin de sumarse al despliegue internacional coordinado en el país por la administración de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez.
Asimismo, la Embajada de Bélgica en Bogotá formalizó su disposición para brindar el soporte consular necesario a los ciudadanos de su nacionalidad.
Por otra parte, el apoyo de Alemania incluye más de ocho vuelos humanitarios, con el arribo de más de 80 rescatistas de alta especialización, brigadas caninas de búsqueda y salvamento, así como un importante cargamento, sumando un total de más de 27 toneladas de insumos médicos, carpas, equipos de emergencia y asistencia humanitaria básica, en función de fortalecer la capacidad de respuesta en las zonas de desastre.
El embajador Volker Pellet reafirmó la voluntad de su país de continuar colaborando con las autoridades nacionales en esta etapa crítica de atención a los ciudadanos afectados, subrayando el compromiso de trabajo conjunto para salvaguardar vidas y brindar asistencia técnica.
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