
El inglés George Russell (Mercedes) ganó este domingo el Gran Premio de Austria, el octavo del año, en el Red Bull Ring de Spielberg; donde recuperó el segundo puesto del Mundial de Fórmula Uno tras mejorar al cuádruple campeón mundial neerlandés Max Verstappen, segundo en el circuito de su escudería; y a su compañero, el italiano Andrea Kimi Antonelli, líder del campeonato, que también subió al podio.
Russell, de 28 años, logró su séptima victoria en la F1 -la segunda del año y la segunda en Austria- al anotarse una muy calurosa carrera por delante de Verstappen y de Antonelli, que ahora comanda el Mundial con 171 puntos, cuarenta más que él y con 46 de ventaja sobre el séptuple campeón del mundo inglés Lewis Hamilton. Que, tras haber brillado dos semanas antes en el Circuit de Barcelona-Catalunya, este domingo se conformó con el quinto puesto; uno por detrás del australiano Oscar Piastri (McLaren).
La prueba volvió a ser mala para los españoles. Carlos Sainz (Williams) se tuvo que retirar -a causa de un problema de motor-, mientras que su compatriota el doble campeón mundial asturiano Fernando Alonso (Aston Martin) acabó decimoctavo; verificando que, en espera de algunas mejoras tras el parón veraniego, su deficiente AMR26 se disputa ser el peor coche de parrilla con el Cadillac del mexicano Sergio Pérez. Retirado, asimismo, a las primeras de cambio.
Mercedes -que también lidera el Mundial de constructores, con 302 puntos: 98 más que Ferrari- confirmó que es el equipo a batir, con siete victorias de ocho posibles; y Red Bull parece que ha dado un paso al frente, no sólo por el mejor resultado del curso de Verstappen -que completó otra actuación magistral-, sino por el hecho de que el sexto de su compañero, Isack Hadjar, es el peor del francés en las últimas cuatro carreras.
Sin embargo, el mensaje a extraer de la prueba de Spielberg es que Russell, vencedor en la primera carrera del año, en Melbourne (Australia) y en una suerte de depresión paralela a la asombrosa eclosión de Antonelli -con 19 años el líder más joven de la historia-, no se rinde.
T/EFE

