El conglomerado estadounidense de juguetes Hasbro apostó por el uso de la IA en la popular serie británica de animación infantil Peppa Pig, lo que despertó preocupación por una cláusula concreta en los contratos.

La polémica se centra en la supuesta incorporación de una nueva cláusula de inteligencia artificial en los contratos para actores infantiles. Esto implica exigir a los jóvenes intérpretes que cedan a la IA los derechos sobre sus voces para «materiales comerciales de su franquicia».

En la práctica, la cláusula otorgaría a Hasbro la facultad de clonar las voces de los menores para recrearlas mediante tecnología de IA y utilizarlas a perpetuidad con fines promocionales y de otro tipo. Casi 1.000 profesionales del sector firmaron una carta abierta, organizada por la asociación Agents of Young Performers Association (AYPA), en la que condenan las polémicas condiciones sobre IA aplicadas a una «franquicia infantil internacional».

La carta no cita directamente a Peppa Pig ni a Hasbro. Sin embargo, fuentes consultadas aseguran que se refiere a la exitosa serie de dibujos de la compañía «Más recientemente, un gran estudio propietario de la propiedad intelectual de una franquicia infantil internacional que produce una serie de animación de larga duración ha ofrecido contratos a actores infantiles de doblaje insistiendo en que acepten el uso de la IA, lo que les permite utilizar la voz del menor en todos los materiales comerciales de su franquicia», recoge la carta.

«La negativa a eliminar esta cláusula, con la actitud de ‘tómalo o déjalo’, nos ha llevado a escribir esta carta para dejar claro que no lo aceptaremos y para llamar la atención de toda la industria sobre este asunto», argumentan los firmantes. Además, el escrito advierte de que «cuando el intérprete es un menor, el consentimiento debe tratarse con el máximo cuidado», ya que «los niños no pueden prestar un consentimiento legal plenamente informado y la aprobación de un padre o tutor nunca debe utilizarse como licencia general para captar, clonar, entrenar o reutilizar la voz de un menor indefinidamente».

Asimismo, concluye que todo acuerdo que implique la voz de un menor debería quedar totalmente exento de cualquier uso de la IA. Por lo que consideran, que ningún niño debería ver su futura identidad profesional moldeada por un modelo de IA creado antes de que tuviera edad suficiente para comprender sus consecuencias.

T/Agencias