
El presidente húngaro, Tamás Sulyok, firmó hoy la enmienda constitucional que restringe a dos períodos de cuatro años el cargo de primer ministro, según informó el diario Mérce.
Aprobado previamente por el Parlamento, el texto tiene efecto retroactivo y afecta directamente al actual jefe del Ejecutivo, Viktor Orbán, al impedirle optar nuevamente al cargo en el futuro. La medida modifica la decimosexta enmienda a la Ley Fundamental del país europeo.
El presidente de la República puede examinar la enmienda a la Ley Fundamental exclusivamente desde el punto de vista del cumplimiento de los requisitos procesales establecidos en la misma, señaló la oficina de prensa del Palacio Sándor, residencia oficial del mandatario, citada poer el medio.
La decisión ejecutiva llega en un contexto de creciente debate sobre la concentración del poder en Hungría, donde Orbán gobernó desde 2010 con amplia mayoría parlamentaria. Analistas políticos locales consideran que la reforma busca responder a presiones internas y externas sobre el sistema democrático.
El politólogo Gábor Tóka, de la Universidad Centroeuropea, opinó que la enmienda introduce un límite objetivo, pero su aplicación retroactiva revela una intencionalidad clara: desactivar cualquier posibilidad de reelección de Orbán en el largo plazo.
La normativa, publicada en el Boletín Húngaro, entra en vigor de inmediato, aunque especialistas en derecho constitucional advierten sobre posibles recursos judiciales. El Gobierno húngaro no ha emitido aún un pronunciamiento oficial sobre los efectos prácticos de la medida.
Mientras tanto, la oposición parlamentaria calificó la reforma como un gesto simbólico que no altera el equilibrio actual de fuerzas. No obstante, el escenario político húngaro se perfila hacia una transición inédita en las próximas elecciones.
T|Prensa Latina

