
El expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, declaró este miércoles durante casi tres horas como investigado ante el juez de la Audiencia Nacional, José Luis Calama. Durante el interrogatorio, Zapatero negó haber ejercido cualquier tipo de influencia para favorecer a la aerolínea Plus Ultra, la cual recibió un préstamo público de 53 millones de euros en el año 2021.
Por otro lado, el expresidente optó por no declarar en esta sesión sobre las casi ochenta joyas halladas por la Policía Nacional en su oficina de la calle Ferraz, las cuales fueron tasadas recientemente en 1,3 millones de euros. A raíz de este hallazgo, el magistrado le ha imputado un delito fiscal y otro de contrabando, un asunto sobre el que Zapatero ha asegurado que dará explicaciones en un plazo de una semana o diez días.
La defensa del exlíder socialista también justificó su silencio respecto a las conversaciones telefónicas intervenidas a un accionista de la aerolínea, en las que los directivos mencionaban la necesidad de «pedir ayuda a Zapatero» y se referían a él con términos como «pana». El abogado del expresidente rechazó responder a estas preguntas argumentando que la autenticidad de dichas grabaciones se encuentra actualmente impugnada en el procedimiento.
Como medida cautelar tras la declaración, la Fiscalía Anticorrupción ha solicitado al juez la retirada de los pasaportes de Zapatero, la prohibición de salir de España y la obligación de comparecer en el juzgado cada quince días. A estas peticiones se sumaron partidos como el PP y Ciudadanos, mientras que otras acusaciones populares como Vox y Hazte Oír llegaron a solicitar prisión provisional por riesgo de fuga.
La comparecencia se desarrolló bajo un fuerte despliegue policial y una gran expectación mediática en las inmediaciones de la Audiencia Nacional, donde se concentraron unos 200 periodistas y varios grupos de protesta. Para demostrar su transparencia financiera, Zapatero presentó una autorización universal voluntaria que acredita que no posee sociedades, dinero ni activos fuera de España, reafirmando así su inocencia.
T/EFE

