Unas 15.000 personas se movilizaron en Ginebra en vísperas de la cumbre G7 en Évian para denunciar el imperialismo, la crisis climática y la agresión militar contra Irán, registrándose fuertes choques cerca de la sede de las Naciones Unidas (ONU) en ese país.

La movilización social inició de forma pacífica a orillas del lago Lemán y derivó en disturbios cuando la Policía de Suiza lanzó gases lacrimógenos frente al inmueble, desatando enfrentamientos donde se registraron lanzamientos de objetos y daños a las sedes de la Unión Internacional de Telecomunicaciones.

El colectivo anticapitalista No-G7, que agrupa a unas 200 organizaciones sociales, exige una respuesta internacionalista frente a las políticas de exclusión del bloque.

Los participantes denunciaron el carácter antidemocrático de este foro y expresaron su rechazo a las alianzas imperialistas, la crisis climática, la opresión del pueblo palestino y el sistema financiero global.

La cumbre del G7 en Évian-les-Bains representa el primer encuentro transatlántico tras la ofensiva militar de Washington y Tel Aviv contra Irán en febrero.

Este conflicto bélico, sumado a la guerra comercial estadounidense y sus ambiciones sobre Groenlandia, profundizó la fractura geopolítica global y agudizó las tensiones entre las potencias occidentales presentes en la cita.

T/Telesur