La vicepresidenta ejecutiva de la República, Delcy Rodríguez, denunció que más de 30 países en el mundo son víctimas de 37 mil 433 medidas coercitivas unilaterales impuestas por el imperialismo y sus aliados, una estrategia que busca apoderarse de sus recursos naturales, especialmente en el ámbito energético.

Durante su intervención en el Foro Parlamentario Mundial Antifascista, Rodríguez destacó que el 91% de las naciones sancionadas son productores de energía, lo que evidencia una política deliberada para controlar las vastas reservas energéticas del planeta. “Detrás de estos bloqueos hay una intención clara: robar los recursos de los países productores de energía”, afirmó.

La vicepresidenta enfatizó que estas medidas no solo afectan la economía de las naciones sancionadas, sino que también vulneran los derechos humanos de sus poblaciones. “No buscan la energía para el desarrollo y bienestar de los pueblos, sino para alimentar guerras y destrucción”, subrayó.

Rodríguez también criticó la transformación tecnológica de los medios de comunicación, que utilizan algoritmos para difundir mensajes de odio y violencia. “Esta es una política global diseñada para mantener el control sobre el sur global”, señaló.

En un contexto más amplio, la vicepresidenta mencionó la reconfiguración geopolítica actual, que busca desafiar la hegemonía del dólar y establecer un nuevo orden económico internacional. “Los bloqueos económicos son instrumentos automáticos del hegemonismo del norte global”, agregó.

Finalmente, Rodríguez hizo un llamado a la comunidad internacional para reconocer la resistencia de los pueblos afectados por estas políticas coercitivas y reafirmar su derecho a gestionar sus propios recursos.