
La candidata de derecha Keiko Fujimori tomó la delantera en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Perú, celebradas el domingo pasado, al alcanzarse este miércoles el 98,20 % del escrutinio. El margen sigue siendo estrecho.
Fujimori volvió a situarse por delante del candidato izquierdista Roberto Sánchez, que compitió como heredero político del encarcelado expresidente Pedro Castillo.
La hija y heredera política del expresidente Alberto Fujimori quedó cerca de convertirse en la nueva presidenta de Perú con una ventaja mínima, al obtener el 50,002 % de los votos válidos, frente al 49,998 % de Sánchez. La diferencia es de unos 650 votos, según la autoridad electoral peruana ONPE.
Los votos del exterior, la clave
Hasta el momento, los votos del exterior son los que han dejado a la candidata de Fuerza Popular a la cabeza de la elección presidencial.
La mayoría de los votos impugnados proceden de la región metropolitana de Lima, bastión de Fujimori, donde se concentra buena parte de las actas observadas y de los votos pendientes de revisión.
La pequeña fracción de votos que falta por resolver, el 1,76 % de las mesas, representa unos 400.000 votos y fue marcada para revisión judicial, por lo que el proceso podría tardar semanas.
Fujimori había liderado los sondeos a boca de urna, mientras que Sánchez apareció ligeramente por delante en el conteo rápido de Ipsos, que ha anticipado con precisión elecciones anteriores.
Un cuarto intento para llegar al poder
En las últimas tres elecciones, Fujimori fue derrotada en segunda vuelta, en 2011, 2016 y 2021; pero en esta, su cuarta candidatura presidencial, la hija y heredera política del expresidente Alberto Fujimori vuelve a quedar cerca de lograr su objetivo de llegar a la Presidencia.
El lunes, el candidato de Juntos por el Perú había tomado la delantera y llegó a alcanzar una ventaja de hasta 42.000 votos.
Fujimori y Sánchez habían pedido calma y paciencia durante el escrutinio, pero Sánchez, que superó a Fujimori el lunes impulsado por el voto rural, pidió el miércoles una reunión con observadores internacionales para abordar lo que calificó como “acontecimientos extraños, inusuales y cuestionables”.
Ese mismo día, simpatizantes de Sánchez protestaron frente a las oficinas del Jurado Nacional de Elecciones de Perú, en el centro de Lima, antes de ser dispersados con cañones de agua.
T/France 24

