
La inusual cercanía entre Venus y Júpiter en el cielo nocturno será uno de los espectáculos astronómicos más destacados de junio, presentando una oportunidad que no volverá a repetirse hasta 2028. Durante las noches de este 8 y 9 de junio, estos dos planetas brillarán muy próximos y podrán observarse a simple vista, sin necesidad de telescopio.
La conjunción más cercana entre antes de 2028 podrá verse poco después de la puesta de sol sobre el horizonte occidental, o noroeste en el hemisferio sur. Los planetas estarán a unos 2 grados de distancia aparente, y la observación ideal para el hemisferio sur será, aproximadamente, el 9 de junio, se recomienda estar atentos desués de la puesta del Sol.
¿De qué trata la conjunción entre Venus y Júpiter?
Una conjunción planetaria se produce cuando dos planetas aparecen muy próximos entre sí desde nuestra perspectiva en la Tierra. En este caso, Venus y Júpiter, los planetas más luminosos visibles, alcanzarán su máxima cercanía, facilitando su observación sin equipos especializados.
Este fenómeno ocurre sobre la llamada trayectoria aparente de los planetas en el cielo, conocida como la eclíptica, que permite que los cuerpos celestes se aproximen visualmente gracias a la disposición de sus órbitas.
¿Cuándo y cómo observar el fenómeno?
La mayor aproximación sucederá en la noche del 9 de junio, aunque la cercanía notoria podría abarcar entre el 8 y 10, con ambos cuerpos separados por solo 2 grados aparente. Tanto antes como después, en el periodo que va del 6 al 11 de junio, será posible verlos juntos, con una distancia máxima de 3 grados entre ambos.
En el hemisferio sur, el mejor momento para observar el fenómeno será a las 18:18 horas del 9 de junio, tras la puesta del sol. En ambos hemisferios, conviene mirar hacia el cielo occidental (o noroeste en el sur) durante las dos primeras horas posteriores al ocaso.
Consejos prácticos para ver la conjunción
La visibilidad del evento será excelente y bastará con salir poco tiempo después de la puesta de sol y buscar hacia el oeste. Para percibir la cercanía, se recomienda extender el brazo y usar el meñique como medida: la separación entre Venus y Júpiter será aproximadamente igual al ancho de ese dedo.
Ambos planetas serán fácilmente reconocibles gracias a sus magnitudes de 1,8 para Júpiter y 4 para Venus, convirtiéndose en los objetos más brillantes tras la Luna. Si se utilizan prismáticos, podrán observarse juntos en el mismo campo visual, aunque no cabrán simultáneamente en la mayoría de telescopios.
La pareja de planetas se mantendrá visible entre 120 y 150 minutos después del anochecer, lo que brinda tiempo suficiente para localizarla incluso en ciudades.
Otros cuerpos celestes visibles junto a Venus y Júpiter
El cielo nocturno presentará más atractivos esos días. justo debajo de los planetas principales aparecerá Mercurio, que se aproxima a su mayor separación angular respecto al Sol, alcanzando su máxima elongación alrededor del 15 de junio y facilitando su detección poco después del crepúsculo.
Otra referencia será la constelación de Géminis, con las estrellas Pólux y Cástor cercanas a los planetas. Aunque la contaminación lumínica dificulte ver la constelación completa, estas estrellas suelen distinguirse incluso en entornos urbanos.
Entre el 23 y el 26 de junio, Júpiter, Mercurio y Venus protagonizarán un tramo destacado de observación del cielo: Júpiter y Mercurio quedarán separados por unos 4 grados, mientras Venus avanzará hacia la constelación de Leo.
T/Agencias

