En el marco de la jornada inaugural del Foro Económico Internacional de San Petersburgo (SPIEF), el Gobierno de la Federación de Rusia lanzó una enérgica condena frente a la presión económica y comercial que la Administración estadounidense ejerce contra Cuba.

«Rusia condena enérgicamente una presión estadounidense sin precedentes contra Cuba. Estas políticas inhumanas destinadas a asfixiar y hundir a la Isla de la Libertad no pueden tener ninguna justificación civilizada», manifestó el director del Departamento Latinoamericano de la Cancillería rusa, Alexandr Schetinin, ante la prensa y los líderes corporativos en alusión al bloqueo económico, comercial y financiero de Washington contra la mayor de las Antillas.

La declaración de la Cancillería se produce en paralelo a una importante acción institucional en el plano legislativo.

El Senado de Rusia aprobó un llamamiento formal dirigido a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y a los parlamentos de todo el mundo para repudiar las sanciones internacionales contra el país caribeño y exigir el levantamiento inmediato del bloqueo.

​Ante este escenario, Schetinin reafirmó que la asistencia rusa no será únicamente retórica. “Continuamos brindando a Cuba nuestro inquebrantable apoyo político y de otro tipo”, enfatizó, prometiendo que su país proveerá toda la ayuda material que esté al alcance de las capacidades de Moscú para contrarrestar los efectos de las sanciones del norte.

La actual crisis que padece Cuba se agudizó tras las medidas implementadas por el presidente estadounidense, Donald Trump, quien firmó un decreto de cerco energético contra la isla.

Esta orden ejecutiva provocó una escasez crítica de hidrocarburos en el territorio cubano, paralizando la generación de energía eléctrica y afectando el funcionamiento de sectores estratégicos como el transporte, la producción de alimentos, el sistema sanitario y la educación.

T/Telesur