
Hong Kong inauguró este viernes la primera edición de su Comic-Con, un macroevento de tres días llamado a tender un nuevo puente cultural entre Oriente y Occidente y a dinamizar la economía de la propiedad intelectual.
La convención pretende redibujar el entretenimiento hongkonés en un momento de reajuste industrial y de competencia regional. Históricamente dominado por el manga y el anime de origen japonés, este mercado acelera ahora su metamorfosis al abrazar de lleno las narrativas del cómic estadounidense, los universos de la ciencia ficción de Hollywood y el pujante coleccionismo de figuras hiperrealistas a escala 1:6.
Louis Koo, productor y actor hongkonés y embajador oficial del encuentro, defendió ante los medios que el objetivo es «fusionar» la gran cultura pop occidental con la tradición gráfica asiática, aprovechando la posición del territorio como plataforma de intercambio y vitrina para licencias globales.
La organización diseñó una pasarela internacional para atraer tanto a aficionados como a coleccionistas, en un formato que combina venta minorista, exhibiciones, firmas y actividades diversas. Uno de los ejes del evento es el apartado cinematográfico, que incluye encuentros con intérpretes vinculados a franquicias de alto impacto, entre ellos Mads Mikkelsen, Norman Reedus, Giancarlo Esposito y Jamie Campbell Bower.
La agenda culmina con el concurso de cosplay, que contará con un jurado que reunirá a Koo con Christopher Lloyd, conocido mundialmente por su papel de Doc Brown en ‘Regreso al futuro’. En paralelo al escaparate cultural, los organizadores subrayan la dimensión económica. Monica Lee-Muller, directora del recinto ferial, señaló que la propiedad intelectual se ha consolidado como pilar de la economía local, al impulsar licencias, ‘merchandising’, contenidos audiovisuales y turismo.
T/Agencias

