
El canciller de China, Wang Yi, reafirmó este martes ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas la vigencia de la Carta de la ONU como base del orden internacional, al tiempo que instó a los Estados miembros a defender la igualdad soberana y rechazar la injerencia en asuntos internos, en un contexto global marcado por tensiones, conflictos y desafíos estructurales.
Durante su intervención, Wang Yi subrayó que “el desarrollo mundial está en una encrucijada”, al recordar que el actual sistema internacional surgió tras la Segunda Guerra Mundial y continúa evolucionando en medio de transformaciones y crisis. El diplomático destacó que los retos actuales reflejan la necesidad de mantener el compromiso global con la paz, la justicia y la reforma institucional.
El canciller sostuvo que la Carta de las Naciones Unidas no está obsoleta, sino que el problema radica en su aplicación incompleta. “El caos que impera en nuestro mundo no es porque la carta esté obsoleta, sino porque el orden internacional y las normas no se están aplicando ni defendiendo de forma completa”, afirmó.
En este sentido, llamó a la comunidad internacional a “recordar la visión fundadora de la carta”, cumplir sus principios y oponerse al uso de la fuerza, al intervencionismo y a la reinterpretación selectiva del derecho internacional. Asimismo, enfatizó que los países deben alinear sus políticas con los principios del documento fundacional.
Uno de los ejes centrales del discurso fue la defensa del principio de soberanía estatal. Wang Yi declaró que “hemos de defender la igualdad soberana y oponernos a la injerencia en asuntos internos”, al tiempo que insistió en la resolución pacífica de controversias.
El canciller también hizo referencia a la necesidad de rechazar la “glorificación de la historia de la agresión” y preservar los resultados de la Segunda Guerra Mundial como base del orden global. En su intervención, advirtió sobre la aplicación de dobles estándares por parte de algunos países, señalando que las principales potencias deben liderar con el ejemplo y evitar criterios selectivos.
En su exposición, Wang Yi destacó el papel del Consejo de Seguridad como “la piedra angular del mecanismo de seguridad internacional”, subrayando la necesidad de fortalecer su capacidad de acción ante un mundo cada vez más volátil.
Indicó que la membresía en el Consejo no solo implica privilegios, sino también responsabilidades, por lo que instó a sus integrantes a cerrar brechas, reducir discrepancias y fomentar consensos. Además, planteó la necesidad de mejorar los métodos de trabajo del organismo para garantizar procesos más inclusivos e imparciales.
El canciller también advirtió contra las acciones unilaterales, al afirmar que “cualquier acción militar unilateral que pase por alto el mandato del Consejo es inaceptable”, así como las sanciones que no cuenten con respaldo del organismo multilateral.
En cuanto a las operaciones de paz, subrayó que deben ser evaluadas y reformadas para asegurar su eficacia, destacando que su objetivo principal es “salvaguardar realmente la paz”.
Wang Yi abordó la importancia de revitalizar la cooperación internacional para el desarrollo, señalando que la implementación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) presenta un rezago significativo.
El canciller sostuvo que Naciones Unidas debe coordinar esfuerzos para movilizar recursos y fortalecer el sistema de desarrollo, con especial atención a los países del Sur Global. En este contexto, llamó a incrementar la financiación, la transferencia tecnológica y el apoyo intelectual en áreas como la reducción de la pobreza. Asimismo, instó a los países desarrollados a cumplir sus compromisos financieros y criticó medidas como el proteccionismo, los bloqueos económicos y la interrupción de cadenas de suministro.
Entre sus propuestas, destacó la necesidad de aumentar la representación de los países en desarrollo en instituciones como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial, así como reforzar la cooperación con mecanismos multilaterales como los BRICS y el G20.
El canciller chino enfatizó que los desafíos globales requieren respuestas colectivas, afirmando que “ningún país puede quedar al margen”. En este sentido, defendió el multilateralismo con Naciones Unidas como eje central de la gobernanza global.
También hizo un llamado a rechazar el concepto de choque de civilizaciones y la idea de superioridad, promoviendo valores de cooperación, inclusión y respeto mutuo. Wang Yi propuso fortalecer los mecanismos de mediación internacional, integrando a Naciones Unidas, organizaciones regionales y otros actores relevantes para la resolución de conflictos.
Además, abordó temas emergentes como el cambio climático, la inteligencia artificial y el ciberespacio, destacando la necesidad de establecer mecanismos de supervisión, verificación y salvaguardas institucionales.
El canciller subrayó que Naciones Unidas debe adaptarse a los cambios globales sin perder su papel central. “No hay que sustituirlo, sino reforzarlo”, afirmó, al tiempo que instó a los Estados miembros a cumplir sus obligaciones y apoyar activamente al organismo.
En este contexto, mencionó la iniciativa “ONU 80”, destacando sus primeros resultados en la mejora de la eficiencia institucional. Asimismo, señaló que las reformas deben respetar la titularidad de los Estados miembros y mantener el equilibrio entre los tres pilares del sistema: paz y seguridad, desarrollo y derechos humanos.
Wang Yi recordó que este año se conmemora el aniversario de la restauración de la República Popular China en Naciones Unidas, destacando su participación activa en el organismo como miembro del Consejo de Seguridad.
El canciller afirmó que China ha mantenido una postura firme en defensa del multilateralismo y ha promovido iniciativas para la resolución de conflictos, como el grupo de amigos para la crisis en Ucrania. Asimismo, destacó la contribución de China al desarrollo global, incluyendo más de 2.000 millones de dólares en fondos y miles de proyectos de cooperación dirigidos a países en desarrollo.
T| TELESUR

