Rusia ha frustrado un atentado contra un buque gasero que llegó al puerto de Ust-Luga desde Bélgica. Durante la inspección a la llegada, los buzos rusos hallaron en el casco del Arrhenius artefactos explosivos, cada uno de los cuales pesaba unos 7 kilos.

El Comité de Investigación de Rusia informó este lunes que se trataban de minas magnéticas marinas fabricadas en un país miembro de la OTAN. Agregó que los explosivos fueron desactivados por agentes del Servicio Federal de Seguridad (FSB) en colaboración con el Ministerio de Defensa y la Guardia Nacional rusa.

Por el momento, la parte rusa trata de identificar a todos los implicados en el delito y ya ha abierto la causa penal por intento de cometer un atentado terrorista y por tráfico ilícito de artefactos explosivos.

T/RT