
Los equipos de rescate continúan este sábado las labores de búsqueda en la mina Liushenyu, en la provincia china de Shanxi, donde una explosión de gas ocurrida el viernes causó al menos 90 muertos y se convirtió en uno de los accidentes mineros más graves registrados en el país en los últimos años.
Las cifras aumentaron con rapidez a lo largo del sábado: en un primer recuento divulgado por la mañana, las autoridades informaron de 8 fallecidos, 201 personas evacuadas con vida y 38 atrapadas bajo tierra; después, medios estatales elevaron el número de muertos primero a «más de 50», luego a 82 y finalmente a 90, según la cadena estatal CCTV.
Las autoridades no han detallado por ahora las circunstancias concretas en las que se produjo la explosión, aunque sí indicaron que las tareas de rescate seguían en marcha.
Tras conocerse el accidente, el presidente chino, Xi Jinping, pidió intensificar las tareas de búsqueda, atender a los heridos, investigar las causas del suceso y exigir responsabilidades.
T | EFE

