
Julieta Venegas convirtó su canción Norteña, en su primer libro dedicado a sus memorias en la ciudad fronteriza de Tijuana (México), es su obra más larga y rigurosa, una que pensó que «no iba a lograr terminar», debido a que exige más tiempo que la música, mencionó la cantante.
El objetivo de esta obra Norteña: Memorias del comienzo, fue expandir su universo creativo en un proyecto íntimo que se entrelaza con el lanzamiento de su más reciente álbum musical. Antes de la publicación del texto, Venegas (California, 1970) ya había escrito decenas de diarios y hasta un ensayo en el que exploraba su relación con la literatura, su segunda gran pasión, pero ninguna historia la atrapó tanto como el recuerdo de Tijuana, la ciudad donde creció y que es “alterada en series y titulares” periodísticos debido a su contexto migratorio y cercanía con Estados Unidos.
La artista relató que «La idea de hacer una memoria iba y venía, pero nunca mantenía el interés tanto tiempo; prefería hacer otro disco, pero cuando hice Tiempos Dorados con David (Aguilar), me surgieron imágenes de mi infancia y dije: ‘Aquí está mi memoria’».
Durante tres años, Venegas mezcló los dos mundos la literatura y la música, para volver a sus raíces marcadas por el recuerdo de su disco debut, Aquí (1997), y por su familia, de la que heredó la melomanía y a la que echó de menos al mudarse a Ciudad de México para apostar por su carrera musical en la década de 1990.
En el libro, Venegas cuenta cómo fue “saltar el charco” y mudarse a la capital mexicana, donde se acercó a los integrantes de Café Tacvba, al productor argentino Gustavo Santaolalla, e incluso incursionó en el mundo del cine con el director Francisco Franco.
Pese a ello, la distancia entre ella y su tierra siempre le ha provocado “la incómoda sensación” de percibirse “al margen”. Insistió en que Norteña. Memorias del comienzo no es una autobiografía, “ni siquiera soy una persona nostálgica” aclaró.
Es más bien el resultado de su atracción por el subgénero literario de la memoria, que hace tanta falta en “una época tan superficial” en la que “poco importan las historias individuales”, como la de ella creciendo abrazada a un piano y a su familia a unos metros de la frontera con EEUU. El libro ya se encuentra disponible en países como Colombia, Chile y España.
T/Agencias

