
Luego del incidente ocurrido ayer durante la cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca , el mandatario Donald Trump reaccionó al ataque declarando: «Nadie me advirtió que esta fuera una profesión tan peligrosa».
Se refirió al atacante como «gente enferma» y aseguró que muy pronto se conocerá más información sobre él.
Al ser cuestionado sobre la violencia política, afirmó que le preocupa «toda la violencia», pero dijo que no puede permitir que esa preocupación le impida seguir funcionando.
Comparó el riesgo de la presidencia con profesiones de alto riesgo como el automovilismo y la monta de toros.
Destacó el nivel de peligro estadístico de ser presidente, señalando que la tasa de letalidad «es el 9.8 %, y a cerca del 8 % les disparan».
Señaló que la violencia política no es un problema exclusivo de Estados Unidos, mencionando situaciones similares en diversas partes del mundo, incluyendo Sudamérica.
Destacó la posición de EEUU en comercio y poder militar, resaltando la reconstrucción de las fuerzas armadas realizada durante su mandato.
Enfatizó la necesidad de mantener una postura firme en política exterior, citando específicamente la prevención de que Irán obtenga armamento nuclear como una prioridad máxima.

