
Un estudio ha revelado que más del 70 por ciento de los hogares de personas palestinas desplazadas por la violencia de colonos israelíes en Cisjordania han señalado las amenazas con connotaciones sexuales,
dirigidas expresamente contra mujeres y menores, como el factor clave en su decisión de abandonar su lugar de residencia.
La violencia sexual no es coincidencia en estas crisis. Es uno de los mecanismos utilizados para echar a la gente de sus tierras», ha explicado Allegra Pacheco, jefa de partido del Consorcio de Protección de Cisjordania, responsable del estudio.
Estos ataques están dirigidos contra mujeres, hombres y menores de tal forma que «fracturan a familias y despojan a las comunidades de la posibilidad de quedarse», de tal manera que «no les queda otra opción real que marcharse», lo que equivale a un desplazamiento forzoso en el derecho internacional, ha argumentado.
Además, los hombres y niños han informado de abusos como verse obligados a desnudarse, humillaciones con cariz sexual o tratos degradantes, según el informe ‘La violencia sexualizada fuerza el desplazamiento palestino’ firmado por el Consorcio, que está liderado a su vez por la prestigiosa ONG Consejo Noruego para los Refugiados (NRC, por sus siglas en inglés).
El texto recoge que estos abusos se producen dentro de un «patrón de ataques de colonos», de restricciones al movimiento y de las demoliciones impuestas por las autoridades israelíes que «provocan un declive económico»
T/Europa Press

