
El ppresidente Nicolás Maduro, envió un nuevo mensaje al pueblo Venezolano, desde la ciudad de Nueva York, a propósito de la Gran Peregrinación por una Venezuela Libre de Sanciones, convocada por la presidenta encargada Delcy Rodríguez. El mensaje destaca la peregrinación permanente a través de la fe, el amor y la esperanza.
A continuación texto íntegro:
La peregrinación permanente por la Unión, la libertad y la felicidad de nuestra Patria
Pueblo amado de Venezuela, hermanas y hermanos de nuestra Patria, pueblos del mundo: en este 19 de abril, día de independencia, día de pueblo, día de patria viva, Cilia y yo enviamos una palabra de fe, de amor y de esperanza.
Saludamos y respaldamos la convocatoria de la presidenta encargada, nuestra hermana Delcy Rodríguez, a esta gran peregrinación nacional por una Venezuela sin sanciones y en paz.La primera palabra es unión. San Pablo nos enseña: “Así como en un solo cuerpo tenemos muchos miembros con diversas funciones, también todos nosotros formamos un solo Cuerpo en Cristo, y en lo que respecta a cada uno, somos miembros los unos de los otros” (Rom 12,4-5).
Así debe caminar Venezuela: como un solo cuerpo, con muchas partes, muchas voces y una sola alma. Unir todas las partes de la Patria es reconocernos como un solo país en acción, un país que ora, trabaja, produce, perdona y camina unido por la paz.La segunda palabra es libertad.
Dice la Escritura: “Ustedes, hermanos, han sido llamados para vivir en libertad… háganse más bien servidores los unos de los otros, por medio del amor” (Gal 5,13). Y también: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Gal 5,14). Esa es la libertad verdadera: la que sirve, la que cuida, la que construye, la que busca el bien común. No es libertad para odiar, ni para dividir, ni para destruirnos, porque San Pablo advierte: “Si ustedes se están mordiendo y devorando mutuamente, tengan cuidado porque terminarán destruyéndose los unos a los otros” (Gal 5,15). Venezuela no se devorará a sí misma; Venezuela se está reencontrando.
La tercera palabra es unión superior. San Pablo nos llama a vivir “con mucha humildad, mansedumbre y paciencia”, a soportarnos “mutuamente por amor” y a conservar “la unidad del Espíritu mediante el vínculo de la paz” (Ef 4,2-3). Porque “hay un solo Cuerpo y un solo Espíritu, así como hay una misma esperanza” (Ef 4,4). Una sola debe ser la Patria. Una sola debe ser la esperanza. Una sola debe ser la voluntad de hacer la paz y la felicidad en reconciliación permanente.
Caminemos, entonces, hacia esa madurez espiritual de la Patria, “hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe” (Ef 4,13), viviendo “en la verdad y en el amor” (Ef 4,15). Que esta gran movilización nacional sea oración, encuentro, soberanía, trabajo y esperanza. Que cada paso diga: peregrinación permanente, reconciliación permanente. Que Dios bendiga a Venezuela, que Cristo de la paz acompañe a nuestro pueblo, y que la Patria encuentre fe, oración, unión, libertad y felicidad.
Nicolás Maduro Moros NY 19/04/2026

