Un trágico tiroteo sacudió este martes al distrito de Siverek, en la provincia de Şanliurfa, Türkiye, cuando un joven de 17 años abrió fuego en una escuela de Anatolia. El agresor, un exalumno del centro nacido en 2007, dejó a 16 personas heridas antes de quitarse la vida con el mismo arma utilizada en el ataque.

El Ministerio del Interior de Türkiye confirmó que entre las víctimas se encuentran diez estudiantes, cuatro docentes, un agente de policía y un trabajador del comedor escolar. Según los reportes médicos, todos los afectados fueron trasladados a centros hospitalarios cercanos, donde la mayoría recibe atención por diversas heridas.

Respecto al estado de salud de los heridos, el gobernador de Şanliurfa, Hasan Sildak, ofreció un balance preliminar frente a las instalaciones del colegio:

«Todos los heridos fueron hospitalizados y uno de ellos, un profesor, se encuentra en estado crítico», declaró el funcionario a los medios de comunicación presentes.
El incidente provocó el despliegue inmediato de unidades de operaciones especiales y equipos de emergencia, quienes evacuaron el edificio para proteger al alumnado. Aunque las autoridades intentaron negociar con el tirador para que se entregara pacíficamente, el joven se atrincheró en el recinto escolar antes del desenlace fatal.

Testigos presenciales describieron escenas de pánico absoluto cuando el agresor ingresó al edificio por el acceso principal y comenzó a disparar sin un objetivo específico:

«El joven comenzó a disparar indiscriminadamente inmediatamente después de entrar. Los estudiantes gritaron y todos huyeron despavoridos», relató un testigo al diario Hürriyet.
Tras asegurar el perímetro y evacuar a los estudiantes restantes, las fuerzas de seguridad lograron localizar la posición exacta del agresor dentro del instituto. Sin embargo, la intervención no pudo evitar la muerte del joven, quien decidió terminar con su vida al verse rodeado por los agentes de policía.

T/EFE