Lo que comenzó como una movilización masiva del movimiento ‘No Kings’ en los 50 estados de EEUU., alcanzó su clímax político con las declaraciones de Bruce Springsteen, quien desde el corazón de Minnesota no se limitó a la música, al lanzar una de las críticas más feroces hasta ahora contra la Administración de Donald Trump.

El músico denunció la represión estatal y la guerra ilegal en Irán, «las tropas federales trajeron muerte y terror a las calles de Mineápolis» expresó el artista, que utilizó el escenario de esa ciudad, golpeada en enero por las muertes de los ciudadanos Renee Good y Alex Pretti a manos de agentes de ICE, para confrontar la estrategia de seguridad de la Casa Blanca.

Mencionó que «escogieron la ciudad equivocada. El poder y la solidaridad de las personas de Mineápolis y Minnesota fueron una inspiración para el país entero», dijo antes de entonar su tema Streets of Minneapolis, que resonó como un réquiem por las víctimas de la violencia institucional desatada en el país norteamericano.​

La relevancia de sus palabras radica en el señalamiento directo al uso de fuerzas federales en territorio nacional, una medida que el movimiento ‘No Kings’ califica como el rasgo más visible del «autoritarismo monárquico» de Donald Trump. La intervención de Springsteen también, dio voz a los reclamos de más de 3.300 protestas simultáneas en todo el mundo, quienes manifestaron que la indignación crece por la subida de combustibles y la inflación galopante, a la par que los abusos del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) se unificaron desde Alaska hasta la frontera con México.

T/Agencias