
En la madrugada de este martes, la embajada de Estados Unidos en Bagdad, capital de Irak, fue el objetivo de un ataque con misiles y drones. A pesar de la magnitud del hecho, no se registraron víctimas mortales.
De acuerdo con reportes de medios locales e internacionales, se contabilizaron cinco drones, de los cuales dos fueron derribados por el sistema de defensa aérea C-RAM. Otro aparato impactó directamente en la sede diplomática.
Simultáneamente, se produjeron explosiones en la base estadounidense Victory, ubicada en el Aeropuerto Internacional de Bagdad. El gobierno de Teherán catalogó estos lugares como “intereses estadounidenses”, justificando la prioridad de sus ataques.
El Ministerio del Interior de Irak condenó los hechos y declaró que “atacar misiones diplomáticas que operan en Irak es un acto reprobable que socava el estado de derecho”.
La embajada estadounidense, a través de su cuenta oficial en X, reiteró la alerta a sus ciudadanos para que “abandonaran Irak inmediatamente debido a ataques recurrentes de milicias terroristas alineadas con Irán contra intereses estadounidenses”.
Por su parte, Irán aseguró contar con los efectivos militares y el equipamiento necesario para continuar la ofensiva “el tiempo que sea necesario”.
T/Telesur

