El gobierno de Ecuador inició el domingo una operación de dos semanas contra el narcotráfico con apoyo de Estados Unidos, en una nueva acción conjunta contra los carteles que operan en el país sudamericano y que tiene a las calles del país militarizadas con soldados de estadounidenses.

Unos 30.000 militares fuertemente armados participan en las operaciones, acompañados de caravanas de camionetas blindadas, motocicletas y helicópteros, según imágenes difundidas por las autoridades.

A lo largo de dos semanas los ecuatorianos de las provincias costeras de Guayas, Los Ríos, Santo Domingo de los Tsáchilas y El Oro tendrán prohibido salir entre las 23H00 locales (4H00 GMT) y 05H00 (10H00 GMT).

La iniciativa forma parte de una alianza internacional contra el crimen organizado que reúne a 17 países y que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó durante una cumbre celebrada a comienzos de este mes. El operativo coincide con el refuerzo de la cooperación bilateral en materia de seguridad entre Washington y Quito.

El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, impulsó durante los últimos dos años una estrategia orientada a debilitar las redes del narcotráfico, en particular las dedicadas al tráfico de cocaína.

Como parte de las medidas de seguridad, el gobierno ecuatoriano impuso toques de queda nocturnos durante dos semanas en varias provincias costeras consideradas focos de actividad criminal. Las restricciones rigen en Guayas, Los Ríos, Santo Domingo de los Tsáchilas y El Oro, territorios donde las autoridades registran altos niveles de violencia vinculada al narcotráfico.

A comienzos de este mes, fuerzas estadounidenses y ecuatorianas realizaron ataques conjuntos dentro de Ecuador contra objetivos vinculados al crimen organizado. Esa cooperación se suma a otras iniciativas recientes orientadas a fortalecer la capacidad del país para enfrentar a los carteles de la droga.

T/Agencias