
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, denunció la existencia de “serios indicios” de un posible fraude electoral de cara a las elecciones legislativas previstas para el 8 de marzo de 2026, al tiempo que cuestionó que el software y la administración de los datos de escrutinio permanezcan en manos de operadores privados.
En una alocución pública, el mandatario fue enfático al sostener que el sistema electoral debe estar bajo control directo del Estado colombiano, particularmente en lo relacionado con el procesamiento digital de resultados, para garantizar transparencia, soberanía tecnológica y legitimidad democrática.
Petro señaló directamente a la compañía Thomas Gregg & Sons, empresa históricamente vinculada a la logística electoral en el país, afirmando que no debería tener acceso al soporte del software de escrutinio. Según explicó, existen intereses alrededor de la firma que ameritan una revisión estructural del modelo de contratación electoral.
El jefe de Estado recordó que entre 2014 y 2018 se habrían presentado irregularidades en los escrutinios legislativos que derivaron en la asignación indebida de votos a congresistas. Indicó que una sentencia judicial posterior reconoció anomalías, pero fue emitida cuando el periodo legislativo ya había concluido, lo que impidió revertir sus efectos políticos.
T/Telesur

