En el marco del inicio del período anual de sesiones del Comité Especial sobre la Carta de las Naciones Unidas, que se celebra del 18 al 26 de febrero, en la sede de las Naciones Unidas en la ciudad de Nueva York, el embajador Joaquín Pérez Ayestarán, representante permanente alterno de la República Bolivariana de Venezuela ante las Naciones Unidas, fue electo por aclamación como Presidente de dicho órgano subsidiario de la Asamblea General, informó el portal del Ministerio de Relaciones Exteriores.

La elección, realizada por consenso y sin votación, constituye un reconocimiento al firme e histórico compromiso de Venezuela con la defensa de la Carta de las Naciones Unidas, el multilateralismo y los principios del Derecho Internacional, en el marco de su histórica Diplomacia Bolivariana de Paz, orientada, entre otros, a la solución pacífica de las controversias, el respeto a la soberanía de los Estados y el desarrollo de una nueva geopolítica internacional, en la cual tome cuerpo un mundo multicéntrico y pluripolar.

Tras su elección, en representación de los Estados de América Latina y el Caribe, el embajador Pérez Ayestarán agradeció la confianza depositada en Venezuela para ejercer tan importante responsabilidad y ratificó el firme compromiso del país con el fortalecimiento del papel de la Organización y la preservación de los propósitos y principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas.

El diplomático venezolano subrayó que, en el marco del actual contexto internacional, marcado por un aumento de los conflictos, la polarización y la inestabilidad, urge asumir una renovada defensa del multilateralismo y una aplicación plena –y no selectiva– de la Carta de la ONU. En este sentido, destacó que dicho instrumento no es un documento del pasado, sino un marco jurídico vivo que sigue siendo la brújula colectiva para garantizar el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales.

Asimismo, enfatizó la importancia de reafirmar la primacía de la Carta fundacional de la ONU, fortalecer un multilateralismo genuino e inclusivo y promover el diálogo basado en el respeto mutuo y la voluntad política para responder a las legítimas aspiraciones de los pueblos. Señaló que, mediante la fiel aplicación de los postulados contenidos en ese histórico tratado, los desacuerdos actuales pueden evitarse, las tensiones pueden reducirse y los conflictos pueden resolverse pacíficamente.

T/VTV