
La coordinadora especial de Naciones Unidas para Líbano, Jeanine Hennis-Plasschaert, ha solicitado un alto el fuego entre el Ejército de Israel y el partido-milicia chií Hezbolá, advirtiendo sobre las «desastrosas consecuencias» de una posible confrontación regional total. Su declaración se produjo durante una videollamada ante el Consejo de Seguridad desde Beirut.
Llamado a la paz
Hennis-Plasschaert enfatizó que la continuación de la violencia no traerá seguridad, y aunque pueda resultar en victorias tácticas a corto plazo, los triunfos a largo plazo seguirán siendo difíciles de alcanzar. «La maquinaria de la guerra no aborda las cuestiones subyacentes. La historia nos ha demostrado que la violencia solo genera más violencia», afirmó.
La coordinadora lamentó que las normas no escritas de disuasión mutua se han desvanecido, dejando a Líbano enfrentando un conflicto y una crisis humanitaria de proporciones catastróficas. «Los bombardeos incesantes forman ahora parte de la vida cotidiana en Líbano», relató, señalando que más de 2,000 personas han muerto y cientos de miles han sido desplazadas.
Situación crítica
Hennis-Plasschaert describió la situación en Líbano como «terrible» y «aterradora», advirtiendo que el mundo entero está conteniendo la respiración ante las posibles consecuencias de una mayor confrontación regional. «No podemos aceptar esto como la nueva normalidad. Si lo hacemos, corremos el riesgo de caminar dormidos hacia el abismo», advirtió.
Propuestas para la diplomacia
Ante esta crisis, la enviada de la ONU propuso un alto el fuego inmediato para aliviar el sufrimiento humano y permitir que los esfuerzos diplomáticos se afiancen. «No se llevará a cabo un debate racional bajo fuego enemigo», subrayó, instando a Israel a unirse a los llamados por la paz.
Además, Hennis-Plasschaert pidió una «hoja de ruta realista» para la aplicación de la resolución 1701 del Consejo de Seguridad, que debe incluir mecanismos claros de cumplimiento. «La falta de aplicación de la resolución 1701 durante los últimos 18 años ha llevado a la dura realidad de hoy», aseguró.
Finalmente, destacó la importancia de que el Estado libanés regrese a la ecuación, especialmente tras su apoyo al alto el fuego y su compromiso con la resolución. Para ello, es fundamental contar con un Estado libanés «unido, empoderado y equipado».
Este llamado a la paz resalta la urgencia de una solución diplomática en medio de un conflicto que amenaza la estabilidad de la región. (EP)

