
Los sindicatos ferroviarios iniciaron este lunes la primera de las tres jornadas de huelga convocadas en Renfe, Ouigo e Iryo, con el objetivo de exigir mayores garantías de seguridad en la red ferroviaria. La protesta afecta desde primera hora de forma notable la movilidad de miles de pasajeros en toda España.
La convocatoria, que se prolongará hasta el miércoles 11 de febrero, tiene como eje central la demanda de más personal y mejores condiciones de seguridad para los trabajadores del sector.
Los gremios reclaman un cambio en el modelo de seguridad ferroviaria, con mayores inversiones en mantenimiento y el rechazo a la externalización de trabajos a empresas privadas.
Las conversaciones mantenidas durante el fin de semana con el Ministerio de Transporte y Movilidad Sostenible finalizaron sin acuerdo, aunque las partes continúan negociando este lunes.
En el resto del país, los servicios mínimos se han fijado en un 73 % para la alta velocidad y la larga distancia, un 65 % en media distancia y un 21 % en el transporte de mercancías. En el caso de Cercanías, se mantiene el 75 % de las circulaciones en horario de alta demanda y el 50 % en el resto del día.
T/Telesur

