
Un equipo de investigadores de la Universidad italiana de Trento demostró por primera vez la existencia de un tubo de lava vacío bajo la superficie de Venus, un hallazgo que aporta nuevas claves sobre la evolución geológica del planeta y abre perspectivas relevantes para futuras misiones espaciales.
Los resultados del estudio, que se basó en el análisis de datos de radar de la nave espacial Magallanes de la NASA, fueron publicados en la revista científica Nature Communications.
Aunque la actividad volcánica ya había sido documentada en otros cuerpos del Sistema Solar, como la Luna y Marte, hasta ahora no se había confirmado la presencia de tubos de lava subterráneos en el planeta Venus, y la identificación de esta cavidad es especialmente significativa, ya que el planeta está cubierto por densas nubes que impiden la observación directa de su superficie mediante cámaras convencionales, lo que obliga a los científicos a depender exclusivamente de imágenes de radar.
El descubrimiento se realizó en la región del Monte Nyx, donde los investigadores detectaron una “claraboya” o pozo superficial, interpretado como el colapso parcial del techo de una cueva volcánica, explicó la Universidad, y detalló que este tipo de estructuras suelen ser la única pista visible de la existencia de tubos de lava, ya que se forman bajo tierra y permanecen ocultos durante millones de años.
Según explica Lorenzo Bruzzone, coordinador del estudio y director del Laboratorio de Teledetección de la Universidad de Trento, el hallazgo permite validar teorías que durante décadas solo habían sido hipótesis.
“Nuestro conocimiento de Venus sigue siendo limitado, y nunca habíamos podido observar directamente procesos que ocurren bajo su superficie. Identificar una cavidad volcánica es un paso clave para comprender mejor la evolución del planeta”, manifestó.
T | EFE

