
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, subrayó este martes la disposición histórica del Estado mexicano para facilitar el diálogo entre Cuba y Estados Unidos, aunque supeditó cualquier intervención a la voluntad expresa de ambas naciones.
En un contexto de tensiones prolongadas que se han agudizado recientemente, la mandataria fue enfática al señalar que la diplomacia mexicana respeta profundamente las decisiones internas de cada país.
Durante su comparecencia ante los medios, Sheinbaum respondió a los cuestionamientos sobre una posible mediación directa en la crisis bilateral que afecta a la región. Con un tono conciliador pero firme, la presidenta recordó que México siempre ha sido un factor de encuentro y entendimiento, actuando como un puente estratégico en momentos críticos de la historia internacional.
«Eso depende de Cuba y de Estados Unidos. Cuba es un país soberano, independiente; Estados Unidos también. México siempre ha puesto la mesa para poder atender cualquier conflicto en muchos momentos de su historia, y este no es la excepción», afirmó la mandataria.
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