
Según estudios recientes, cuando una mascota muere, puede provocar un dolor intenso y duradero, equiparable al que se experimenta tras la muerte de un familiar cercano.
Un análisis realizado en el Reino Unido determinó que el 7,5% de quienes sufren la muerte de su animal de compañía desarrollan un trastorno de duelo prolongado, con síntomas comparables a los detectados tras la pérdida de un ser querido humano.
Además, cerca de uno de cada cinco encuestados consideró que la partida de su perro o gato fue más dolorosa que la de una persona cercana. De acuerdo con un estudio publicado en PLOS One, el dolor por la muerte de una mascota puede desencadenar un profundo dolor, desesperación y dificultades en las relaciones sociales y en las actividades cotidianas.
Las cifras muestran que la incidencia de trastorno de duelo prolongado entre quienes pierden a su mascota es comparable a la observada tras la muerte de un amigo cercano (7,5%) o un hermano (8,9%), y apenas inferior a la de pérdidas de abuelos (8,3%) o pareja (9,1%). Solo los fallecimientos de padres (11,2%) o hijos (21,3%) registran tasas significativamente más elevadas.
El profesor Philip Hyland, de la Universidad de Maynooth y líder del estudio, advirtió que los criterios actuales no reconocen el duelo por mascotas como diagnósticamente válido, aunque “los síntomas se presentan de igual manera, sin importar si la pérdida fue de un ser humano o de un animal” dijo.
Además, sostuvo que “el dolor por una mascota no es menos legítimo” y llamó a revisar las guías clínicas para contemplar este tipo de duelo y considerarlo tan importante como el de un familiar.
T/Agencias

