
La primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, y el jefe de Gobierno de Groenlandia, Múte B. Egede, iniciaron una ronda diplomática en Berlín y París para mantener contactos con los principales socios europeos ante las pretensiones y presiones del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre el estatus estratégico de Groenlandia.
La gira busca coordinar posiciones dentro de la UE y reforzar el respaldo europeo a la soberanía danesa sobre la isla ártica.
Tanto Dinamarca como Groenlandia consideran esencial consolidar una respuesta común frente a las declaraciones de Trump y el incremento de actividad militar estadounidense en la región.
En sus reuniones con los gobiernos alemán y francés, Frederiksen y Egede trasladarán su preocupación por las implicaciones geopolíticas en el Ártico y pedirán apoyo para evitar cualquier intento de alterar el estatus territorial, administrativo o militar de la isla.
La visita se enmarca en un momento de máxima tensión internacional, marcado por el despliegue militar en Groenlandia, el intercambio de declaraciones entre Washington y Copenhague y los movimientos de la OTAN en la región. Con esta gira, Dinamarca y Groenlandia aspiran a blindar su posición diplomática y garantizar una respuesta sólida y coordinada dentro de la Unión Europea.
T/Europa Press

