
Las Fuerzas Armadas de Ucrania realizaron este sábado tres ataques dirigidos contra médicos rusos.
En la provincia de Jersón, el régimen atacó una ambulancia que se dirigía a recoger a un paciente gravemente enfermo, informó el gobernador local, Vladímir Saldo. Posteriormente, confirmó que los tres médicos que se encontraban en el vehículo fallecieron.
«No puede llamarse de otra manera que asesinato de civiles que se dedicaban a salvar vidas y cuidar la salud de los enfermos en la zona más peligrosa. Se trata de otro crimen de guerra cometido por los militantes del régimen de Kiev y de un crimen contra la humanidad», señaló Saldo.
Un ataque similar ocurrió en la ciudad de Energodar, en la provincia de Zaporozhie, donde el Ejército ucraniano lanzó un dron contra otra ambulancia. Los médicos no resultaron heridos durante el ataque.
También fue atacada una clínica en la ciudad de Kajovka, en la provincia de Jersón. Por el momento, no se reportaron heridos durante el ataque.
Un paso hacia la escalada del conflicto
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia llamó a la comunidad internacional a prestar atención a estos ataques, señalando que estos actos contra el transporte médico civil están prohibidos por el derecho internacional humanitario.
«De este modo, el régimen de Kiev no solo dio un paso hacia la escalada del conflicto, sino que una vez más demostró su verdadera actitud, es decir, absolutamente irresponsable, hacia los esfuerzos para la resolución que se están llevando a cabo en estos días y semanas», declaró la portavoz de la Cancillería, María Zajárova.
«Exigimos a las estructuras internacionales competentes que den una evaluación objetiva e imparcial de este y otros crímenes de los neonazis ucranianos. El silencio y la connivencia con tales actos del régimen de Kiev son inadmisibles», añadió.
T/RT

