Pecadores, de Ryan Coogler, superó la cifra mágica de 14 nominaciones a los premios Oscar que hasta ahora habían llegado Eva al desnudo, Titanic y La La Land, de acuerdo con la lista divulgada este miércoles por la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Estados Unidos.

Una batalla tras otra, de Paul Thomas Anderson, tiene13 opciones. A las dos películas en lo más alto les asiste la virtud y gracia de contar con posibilidades en todos los apartados, digamos, mayores salvo una. Tanto Una batalla tras otra como Pecadores se han quedado fuera del apartado de la actriz protagonista. Las dos no solo aparecen entre las 10 magníficas del año junto a Hamnet, Frankenstein, Marty Supreme, Valor sentimental, Bugonia, Sueños de trenes, El agente secreto y F1, sino que su nombre se va repitiendo en los casilleros de director, guion adaptado, actor principal (Leonardo DiCaprio, por la batalla y Michale B. Jordan, por pecador); actor de los de reparto (Benicio del Toro y Sean Penn, por el lado Anderson, y Delroy Lindo, por Coogler); actriz de reparto (Teyana Taylor y Wunmi Mosaku) y hasta en la fotografía (Michael Bauman y Autumn Durald) y banda sonora (Jonny Greenwood y Ludwig Göransson).

En cualquier caso, cada categoría cuenta ya con su favorito, cosas de los premios entregados con anterioridad y de los miles de pronósticos que circulan con una insistencia cerca del mareo en la prensa especializada. Jessie Buckley, por su emocionante y algo más que solo profundo trabajo en Hamnet parece la segura ganadora con Rose Byrne (Si pudiera, te daría una patada) como rival más cercana. El increíble y supervitaminado trabajo de Timothée Chalamet en Marty Supreme hace que su cabeza destaque por delante todos sus rivales con mención especial a un Wagner Moura, el actor brasileño protagonista de El agente secreto, un hombre con más opciones cada vez que se anuncia un nuevo premio (para él fue el Globo de Oro).

Por lo demás, parecen incuestionables los papeles jugados tanto por el Festival de Cannes, que prácticamente ocupa la totalidad de la categoría de mejor película internacional, y por la distribuidora Neon, que lo mismo. A lo que se añade, como se ha mencionado arriba, el hecho de que los votos internacionales sean cada temporada más relevantes. Eso hace que Valor sentimental dé la gran sorpresa (que también es, por qué no, alegría) con sus 9 menciones incluidas las de mejor guion y mejor película al lado de tres de sus actores (Renate Reinsve, Stellan Skarsgård, Inga Ibsdotter LilIeaas y Elle Fanning); que Sirat lo haya hecho en dos, y que El agente secreto aparezca en cuatro, también en mejor película con carácter absoluto.

Toda esta última y larga frase obliga a reconocer que las opciones de Oliver Laxe queden reducidas a cerca del cero en película internacional, puesto que dos de sus rivales aparecen además en el apartado de honor. En cualquier caso, queda el sonido hipnótico e inmersivo (signifique esto lo que signifique) firmado por Laia Casanovas, Amanda Villavieja y Yasmina Praderas que se levanta como un logro inmenso y bello por muy rara vez contemplado. Cada año cuesta más separar el trabajo de la banda sonora de la del sonido como demostró ya Mica Levi en Zona de interés, de Jonathan Glazer.

Más al fondo, en las categorías con algo menos de foco, parece incuestionable que Teyana Taylor por su icónico papel de embarazada con metralleta en Una batalla tras otra es la destinada no solo a convertirse en la imagen cinematográfica del año sino que suyo es seguro el premio de mejor actriz de reparto. Entre ellos, los actores, la rivalidad e imprevisión es mayor. Dependerá mucho de lo que haga cada una de las películas para ver quien de Stellan Skarsgård (Valor sentimental), Benicio del Toro (Una batalla tras otra), Jacob Elordi (Frankenstein), Sean Penn (Una batalla tras otra) y Delroy Lindo (Los pecadores) se lleva el Oscar a la ducha.

T / Editado de El Mundo