
El número de fallecidos tras el choque de dos trenes de alta velocidad en la localidad de Adamuz, provincia española de Córdoba ascendió a 39, según confirmaron la Guardia Civil y el Ministerio de Transportes del país europeo.
El accidente se produjo al sur de España, cuando el tren Iryo, que iba de Málaga a Madrid, descarriló e invadió la vía contigua, provocando el descarrilamiento del tren Alvia, de Renfe, que iba de Madrid a Huelva.
El ministro de Transportes de España, Óscar Puente, calificó el accidente ferroviario como «raro y difícil de explicar», dado que el tren que provocó el choque tenía cuatro años de servicio y la vía donde ocurrió está «completamente renovada» desde mayo.
Ante ello, habló de «mala suerte» por el choque de dos trenes que circulaban casi «en paralelo» cuando se produjo el accidente y se mostró seguro de que, de no ser así, no habría víctimas mortales. En este sentido, el jefe del Gobierno, Pedro Sánchez y líderes políticos del país lamentaron el accidente y enviaron mensajes de condolencias a los familiares de las personas fallecidas.
Según el servicio de gestión ferroviaria Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF), la circulación de alta velocidad entre Madrid y Córdoba, Sevilla, Málaga, Granada y Huelva seguirá suspendida, al menos, durante todo el lunes. También se verán afectadas las conexiones entre Madrid y Cádiz, Algeciras y Granada.
T/Telesur

