El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) consiguió un acuerdo con Rusia y Ucrania para aplicar un alto el fuego localizado en el área de la central nuclear de Zaporozhie, que se encuentra en la zona de conflicto, según declaró el director general de la referida institución, Rafael Grossi.

La tregua está diseñada para permitir las reparaciones de la última línea eléctrica de reserva que queda para la central nuclear más grande de Europa.

Está previsto que los trabajos para reparar la línea de 330 kV, dañada y desconectada como consecuencia de la actividad militar del 2 de enero, comiencen en los próximos días, reza el comunicado del regulador nuclear de la ONU.

Tras la desconexión, la central depende de su única línea eléctrica principal de 750 kV en funcionamiento, precisa el OIEA.

“Un equipo del OIEA ha partido de Viena para viajar al frente con el fin de observar los trabajos de reparación”, se indica en el documento.

Durante el anterior alto el fuego en la zona, a finales de diciembre pasado, expertos técnicos restablecieron la transmisión de energía entre las subestaciones eléctricas de la planta nuclear y la cercana central térmica, interrumpida por ataques.

La central nuclear de Zaporozhie ha sido blanco de ataques del régimen de Kiev durante largo tiempo. Rusia considera que no solo Kiev es responsable de estas “provocaciones muy peligrosas”, sino también los países que la apoyan, al suministrar armas e inteligencia, así como fondos y el entrenamiento de miembros de las FF.AA. de Ucrania.

T/RT