Más de 20 personas murieron y al menos 15 resultaron heridas en un ataque de la banda armada Gran Grif en la localidad haitiana de Pont Sonde, informaron fuentes locales. Desde la mañana del jueves 3 de octubre, un grupo armado controla Pont Sonde, en el departamento de Artibonite. Los hombres pertenecientes a una pandilla liderada por Luckson Elan, de 36 años, sancionado por Naciones Unidas el mes pasado, quemaron edificios y ejecutaron personas en las calles, según el medio local Le Nouvelliste.

Desplazamiento masivo de habitantes

Miles de habitantes han abandonado la ciudad de Pont-Sonde, ubicada unos 100 kilómetros al norte de la capital de Haití, para refugiarse en la ciudad costera de Saint-Marc. Otros medios reportan que el número de muertos podría ascender a decenas. La Policía Nacional de Haití declaró que varias personas habían muerto o resultado gravemente heridas en el ataque, sin proporcionar cifras exactas.

«La Policía ha recibido instrucciones formales de restablecer el orden e impedir que todos aquellos que siembran el terror en el departamento de Artibonite causen daños», indicó el Ministerio de Justicia en un comunicado. «Estos crímenes no quedarán impunes».

Situación de emergencia en los hospitales

Los heridos están recibiendo tratamiento en centros sanitarios, especialmente en el hospital Saint Nicolas de Saint-Marc, localidad situada a cien kilómetros de Puerto Príncipe. Ante esta crítica situación, el Ministerio de Justicia y Seguridad Pública ha instruido a la Policía Nacional de Haití para «restablecer el orden y poner fuera de combate a todos aquellos que siembran el terror».

Aumento de la violencia y desplazamientos internos

Este ataque ocurre pocos días después de las sanciones anunciadas por Estados Unidos y la ONU contra el líder del Gran Grif, Luckson Elan. Haití enfrenta una violenta crisis de bandas armadas que ha llevado a miles de personas a abandonar sus hogares en busca de seguridad. Según el último informe de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), más de 700.000 personas son actualmente desplazadas internas en Haití, con un aumento del 22% desde junio.

La violencia ha obligado a más de 110.000 personas a dejar sus hogares en los últimos siete meses, y la mayoría (75%) de los desplazados se encuentran refugiados en provincias, con el Gran Sur albergando al 45% de ellos.

Impacto humanitario en aumento

En un informe reciente, la Oficina Integrada de Naciones Unidas en Haití (BINUH) reveló que al menos 1.379 personas fueron víctimas de la violencia de las bandas armadas durante el segundo trimestre de 2024, elevando el total a cerca de 3.900 víctimas en el primer semestre del año. En 2023, la violencia causó más de 8.000 víctimas, entre muertos y heridos.

La vecina República Dominicana anunció que intensificará las deportaciones de migrantes hasta 10.000 por semana, citando el lento y limitado progreso en la misión de seguridad solicitada por el gobierno de Haití en 2022.

(France 24, EFE, Reuters)